miércoles, 24 de noviembre de 2010

Los nativos digitales


 Cuando hablamos de nativos digitales, nos referimos a aquellas personas que practicamente han nacido dominando el funcionamiento de las tecnologías, o pueden aprenderlo con gran facilidad. Se trata pues, de la población más joven, aquella que incluso antes de nacer ya está en contacto con las tecnologías gracias a su madre. A diferencia de estos, aquellos que tienen más dificultades a la hora de adaptarse a las tecnologías reciben el nombre de inmigrantes digitales.

 Los nativos digitales tienen unas características principales que les definen, pero desde mi punto de vista una de las más curiosas es la manera en la que el texto ilustra a la imagen. Si observamos una situación que ocurre muy a menudo en nuestors hogares, no sharíamos la siguiente pregunta: ¿por qué mi madre se empeña siempre en leer todo un manual de instrucciones, cuando mirando unas pocas imágenes yo consigo saber el funcionamiento de la mayoría de los aparatos tecnológicos?, ¿o no es esto cierto e la mayoría de los casos? la respuesta es simple, y es que las nuevas generaciones nacen cada vez más digitalizadas, de manera que para ellos es mucho más fácil, y sin lugar a duda, mucho más rápido la interpretación de una imágen que de un texto. La explicación a esto la encontramos en la característica expuesta anteriormente, pues los nativos digitales presentan una característica que les diferencia de los demás, y es que para ellos el texto ilustra a la imagen.

 ¡Parece que ahora "una imagen dice más que mil palabras"!



martes, 23 de noviembre de 2010

El empleo de simuladores en educación

 
Ultimamente las tecnologías están cobrando mayor importancia en el ámbito educativo, y esto puede ser un punto muy a favor para los docentes y discentes.Tanto es así, que en las aulas -ya sean de infantil, primaria o niveles superiores-, se está comenzando a trabajar con simuladores, cuyo objetivo es acercarnos más a la realidad en la que vivimos, pero sin salir de la ficción. Este es el caso de algunos videojuegos como Los Sims, en el cual formamos una familia que se asemeje lo máximo posible a una familia real y desarrolle una serie de actividades habituales en nuestro día a día.

 Pero la aplicación de los simuladores va mucho más allá y, como ya he dicho anteriormente, ha traspasado muros educativos, lo que ha permitido autorrealizarse y poner a prueba a los propios alumnos. Así por ejemplo, se ha dado el caso de algún estudiante que ha utilizado un simulador para desarrollar experimentos químicos y ha echado más líquido de la cuenta, lo que ha hecho posible que a la hora de hacer ese experimento en la realidad se evite dicho error. Por tanto los simuladores también nos ofrecen la posibilidad de anticiparnos a situaciones que se podrían dar en la realidad y saber cómo resolverlas o directamente evitarlas.

 Vemos que las ventajas que presenta el uso de simuladores en educación son bastante más numerosas frente a las desventajas, y no sólo eso, sino que deberíamos darnos cuenta de los grandes lujos con los que contamos hoy en día.



martes, 16 de noviembre de 2010

Educar a los pequeños para ver la televisión de una manera crítica y racional

 Me gustaría señalar la importancia que tiene la televisión en la sociedad a día de hoy y cómo, en consecuencia, debemos educar a los niños para que sepan decidir y ver aquellos programas y series que a ellos les gusta, sin que ningún otro les influya -siempre dentro de los límites establecidos- y que tengan un consumo de la televisión racional, es decir, que sepan que hay muchas más cosas que hacer que sentarse frente a un televisor, lo que conlleva tener un tiempo limitado para ver sus programas favoritos. Por ello mismo cada niño deberá tener en cuenta qué es lo que quiere ver cada día en la televisión y negociar con los padres si puede verlo y cuanto tiempo destinará a ello, de este modo el niño estará controlado y podrá dedicar el resto del tiempo a otras tareas.

 Así pues, me gustaría centrarme en el aspecto según el cual los adultos deben dar ejemplo y exigir una programación de calidad si quieren que los jóvenes y niños consuman televisión de una manera crítica y racional. Esto es muy sencillo, pues en toda clase de educación (independientemente del tema que se trate), se debe predicar con el ejemplo, ya que no es correcto que una madre le diga a su hijo: " eso no se dice", cuando ella lo está diciendo continuamente, porque el niño seguramente se lo recriminará. Lo mismo pasa con la televisión: un adulto no puede pretender que su hijo esté poco tiempo frente a la tele y atendiendo a una programación de calidad, cuando él hace todo lo contrario.
Por este mismo motivo, desde los más ancianos hasta los más jóvenes, debemos empezar a concienciarnos de la importancia de este medio de comunicación y exigir nuestros derechos como espectadores para que nuestros pequeños puedan crecer en un mundo televisivo con una calidad mayor.


¡Por una televisión más digna!


 Como todos ya sabemos,en la actualidad vivimos en una realidad televisiva que denigra mucho la imagen de nuestra sociedad y esto en muchas ocasiones nos pasa factura: ¿Cuántos programas o series se emiten en horario de niños y están subidos de tono?, pero ya no sólo es cuestión de este asunto, sino que incluso ciertas series destinadas a un público más adolescente y adulto reflejan una sociedad caracterizada por ideales inapropiados, cuyo contenido no es demasiado ético.

 Este es por ejemplo el caso de "Física o química" una de las series de Antena 3 que más críticas recibe y ha sido descrita recientemente como la serie que engancha a los jóvenes y asusta a los padres.
Se trata de una serie juvenil -pues la propia cadena la ha considerado apta para mayores de 7 años-, cuya trama gira en torno a las preocupaciones que habitan en los adolescentes del Siglo XXI: los estudios, el sexo, la violencia y los problemas sociales, pero desde mi punto de vista estas preocupaciones aparecen de una forma demasiado exagerada, dando lugar a consumo éxtasis, abuso escolar, orgías, relaciones sexuales entre profesor-alumno, suicidios, etc.
De este modo se nos presenta una imagen de la sociedad y de los institutos bastante irreal en la mayoría de los casos y se denigra y caricaturiza la imagen del profesorado y del alumnado, que tiende al suicidio, la depresión, la promiscuidad sexual, la chulería, etc. A pesar de esto también hay algún alumno más "normal", pero el guión les otorga un segundo plano.

 En definitiva, este es sólo un ejemplo de lo que soportamos día a día en nuestra televisión (en ocasiones incluso sin darnos cuenta), un medio tan difundido en la actualidad que debería brindar un respeto a sus espectadores con el nacimiento de nuevos programas valorados tanto educativa, como culturalmente.